Rigoberto Lanz
Como luce evidente, hay una parte importante de la discusión sobre
1. Lo que entiendo por “ciencia”
La “ciencia” a la que nos referimos en este debate es estrictamente el modelo epistémico que se instaló en Occidente con
2. La ciencia que se enseña debe ser transformada radicalmente
En este punto no sé por qué persisten las confusiones: el paradigma de ciencia impuesto desde hace siglos por imperio del poder es el mismo modelo de ciencia que se impone en todo el sistema educativo (sin excepciones) No es posible un cambio de paradigmas en la gestión científico-técnica que se haga la vista gorda con lo que se está enseñando (y cómo se está enseñando) en el espacio escolar. Allí los desafíos son muy grandes. Se está luchando contra una mentalidad instalada por siglos, remachada por todos los aparatos simbólicos de la sociedad, regimentada por los imperativos del Estado y cuidadosamente administrada por la extendida burocracia de la ciencia (incluidas legiones de académicos que funcionan estrictamente en la misma longitud de onda). Este problema se vive de manera mucho más aguda en organizaciones expresamente consagradas a esta finalidad, como los Pedagógicos o las Facultades de Educación. Los diagnósticos abundan. Los planteamientos sobre el estado de este problema son numerosos. ¿Qué falta entonces? Sencillamente la voluntad verdadera de generar un proceso de transformación que toque la propia base epistémica donde reposa toda esta arquitectura de planes de estudio, lógicas curriculares, concepciones docentes, trayectorias de formación, organización de experiencias, etc. Las mismas resistencias que se encuentran en los viejos aparatos de la ciencia frente a los procesos de cambio van a aparecer a su turno en el seno de estas universidades pedagógicas urgidas de mutaciones conceptuales, históricas y organizacionales. En el fondo es el mismo proceso: cambio cualitativo de los modos de producción del conocimiento y modificación profunda de los sistemas de enseñanza. Una cosa evoca a la otra recordándonos que de lo que se trata es de una revolución cultural.
3. Los modelos de gestión no son neutros... tampoco el de ciencia y tecnología
Hemos insistido en la simultaneidad del esfuerzo de transformación en el triángulo que conforman la producción, la enseñanza y la gestión de la ciencia. Hay una falsa creencia según la cual “lo administrativo” es una suerte de tierra de nadie donde sólo cuentan los atributos abstractos de las competencias profesionales. Esta simplificación se acomoda bien a los intereses objetivos de un amplio funcionariado que hace de sus prácticas y discursos un modelo funcional a la lógica prevaleciente en el plano de la producción científico-técnica y en la esfera de la enseñanza. Nada de ello es casual. Asistimos a la propagación de una racionalidad que circula en todo el entramado del Estado y se difunde al conjunto de la sociedad. Esos modelos de gestión, tanto en su lógica organizacional estricta, como en el clima cultural donde se reproducen, expresan claramente los contenidos de las relaciones de dominación que sirven de lecho a todas las prácticas sociales de esta sociedad. Por ello, los cambios que se emblematizan en
4. La apuesta por el diálogo de saberes y la democratización del conocimiento
En un nuevo paradigma de las ciencias y de las técnicas el principio rector es la horizontalización de las prácticas culturales, el destronamiento de las jerarquías burocráticas y de las pretensiones de “superioridad” de las prácticas culturales o cognitivas. Las sociedades son lo que son en buena medida por la naturaleza de sus modos de producir conocimiento, por el modo como garantizan la comunicación de sus saberes, por la riqueza de las tradiciones colectivas en la fecundación de sus acervos Allí los saberes tradicionales tienen algún aporte que hacer (la vieja ciencia incluida) Lo que cuenta es la instauración de una nueva lógica en la producción y apropiación de saberes; el establecimiento de formas democráticas en todos los ámbitos para legitimar los saberes que finalmente se hacen patrimonio de los pueblos. El diálogo de saberes es efectivamente esta nueva racionalidad en donde los puntos de partida epistemológicos se entrecruzan con los efectos prácticos de la acción de la gente. Los desarrollos tecnológicos más sofisticados, los saberes especializados más complejos se entreveran con saberes históricamente acumulados por la práctica de los pueblos en distintas esferas de la actividad social. Estos tejidos semióticos no pueden ser enseñados de cualquier manera: hace falta aquí una verdadera conmoción del viejo modelo pedagógico que abra paso a una concepción de la formación—para toda la vida—en donde lo esencial consista en el cultivo de la más alta sensibilidad y la más completa performatividad, es decir, el tránsito por procesos de formación donde el cultivo del espíritu corre parejo con la dotación de dispositivos cognitivos de la más alta calidad. Ese escenario dista mucho de los espacios pedagógicos tal como los padecemos hoy en nuestras universidades. De allí la necesidad de articular la labor de soporte empírico de los ambientes de investigación con el trabajo de carpintería mayor de rediseñar profundamente el paisaje académico de la enseñanza de las ciencias en Venezuela.
Un nuevo paradigma para las ciencias y las técnicas demanda un esfuerzo sostenido de implantación de los nuevos tejidos institucionales que concuerden con los sentidos más profundos de una revolución cultural de esta envergadura. Allí no hay línea recta ni causalismos. Nadie tiene por allí guardado algún modelo de gestión que asegure esta consistencia. Se trata más bien de una búsqueda colectiva donde se pone a prueba una experiencia histórica de gran valor acumulada por civilizaciones enteras que han confrontado en su momento los mismos problemas de articulación entre la producción, la enseñaza y la gestión del conocimiento.
Misión Ciencia es una política pública confeccionada para producir un impacto inmediato en el sistema nacional de ciencia y tecnología del país. Esa multiplicidad de impactos va adquiriendo visibilidad en la misma medida en que van desarrollándose los portafolios de proyectos que están en curso. Esta no es una suposición sino una constatación disponible de inmediato. El otro tipo de impactos, aquellos dirigidos a transformar estructuras, remover prácticas y cambiar mentalidades, irán notándose más lentamente... justo cuanto estalla la “razón sensible” en las nuevas voces que nombran lo que de otro modo no es nombrable.


3 comentarios:
A PROPÓSITO DE LA “ MISIÓN CIENCIA: LO QUE DICEN QUE DIGO”
Y UNA VEZ MÁS DICE RIGOBERTO LANZ…
“ Confusiones y malentendidos” en torno a la Misión Ciencia. Punto de partida éste que resulta de interés para introducirse en el actual juego de las paradojas, singularidades que emanan de las múltiples interacciones con sus imponderables efectos, cuerpos virtuales de significación que sobrevuelan una realidad, de suyo interactuante y causa sui , realidad en conflicto y suscitadora, por antonomasia, de una forma de crear lo circundante desde lo paradójico.
El acontecer, cual sujeto, materializa lo inalcanzable por la voluntad racional, da cumplimiento a la esperanza de confrontar de manera natural los anquilosados condicionamientos que ha dejado la cultura de lo “ profundo”, exhibida -como bien apunta Rigoberto al referirse al statu quo científico- bajo la rúbrica de “ ciencia normal”, cuyo sustento se encuentra en “ un sistema de creencias, procedimientos, convenciones, maneras de conocer, modos de enseñar y formas de gestionar el conocimiento que pertenecen a una cultura …”
Pensamiento crítico, más que análisis, parece sugerirnos como chance el mundo paradójico. Siguiendo esta ruta nos vemos impelidos a interrogar las implicaciones de los “ modos de enseñar” que Lanz adjudica a “ las relaciones de dominación” o al desideratum “ la ciencia que se enseña debe ser transformada” .¿Existe acaso un “ enseñar” que no sea sujeto a relaciones de dominación? ¿no supone todo enseñar –pensado como tal- una forma de condicionamiento o límite a la liberación interior? ¿no induce la enseñanza sistematizada al retiro involuntario de un mundo abierto? ¿ no induce a la mutilación del saber a favor del aprender? ¿ al enseñar, conectamos con las cosas y y con los haceres o con una forma de relación y de hacer vinculados a un pre-saber? ¿estamos en la disposición de interrogar las posibilidades de conjugación de lo paradójico del enseñar en relación con la voluntad de iluminación? ¿estamos dispuestos a aceptar las posibilidades, en cuanto potenciales, de asumir lo que dicen que digo? ¿de asumir ese decir, que puede ser diferente de lo que querido decir, como parte de un mundo de significados adjudicadles al devenir de lo que acontece?
En los párrafos “ lo que entiendo por ciencia” y “ paciencia que se enseña…” el discurrir del pensar la ciencia nos sugiere en Lanz una metacrítica de la ciencia como ciencia o sistema estructurado, modelo que se extrapola al “ sistema educativo”.Nuevamente interrogamos ¿acaso el concepto sistema, construido a partir de otro sistema de creencias al igual que la educación, no encierra en sí mismo el germen problemático? ¿ estamos frente a un concepto unívoco? Si lo “ que está en juego es un modelo cognitivo completo y no éste o aquél “exceso”de los “malos usos”del conocimiento científico” ¿ no resulta más significativo centrarnos en lo que aparentemente nos falta o no hemos querido o podido ver? Examinar las ausencias , la lógica de ese mundo paradójico que vivimos desde el inadvertido acontecer cotidiano , detenernos en ello más que en lo que tenemos formalmente instituido . ¿podría convertirse esta constatación en algún despertar que reoriente “ la gestión científico-técnica”? ¿ no resulta atractivo hacer relevante el sobrevolar en la superficie de las múltiples manifestaciones encontradas y desavenidas de los acontecimientos del día a día e invitar a aprender de esa lógica no sistematizada ni institucionalizada?
Acaso ¿hablamos de formas de saber “ tradicionales” sin preguntarnos cuán tradicionales somos en nuestro propio saber?.¿no será necesario aligerar primero la mente, apreciando la amplitud del alma, antes de intentar transformar lo que nos invade? ¿dónde está la célula enferma ,en el ser humano o en el sistema? Me temo que la crisis no está en la sociedad, sino en su creador. El saber parece estar invocando otra manera de ver y de vernos, más allá de lo que se ve…
En todo caso, parece de la mayor importancia pensar con Paul Valery sobre aquello de la piel como el lugar de lo más profundo .
Javier Biardeau R.
Sociólogo. Profesor de la Escuela de Sociología de la Universidad Central de Venezuela
Contra la indigencia (lecturas recomendadas)
20 de julio de 2006
Estimados y Estimadas:
Luego de constatar (principio de evidencia suficientemente razonable) el grado de indigencia y deterioro intelectual de las reacciones condicionadas de la derecha en el tema de las actividades científicas e intelectuales, y por simple PIETAS, les envío estas caracterizaciones cuyo propósito es actualizar el capital simbólico de nuestros ciudadanía (Por que ahora Venezuela es de todos… incluida la derecha).
Atentamente
Javier Biardeau
Ciencia e ideología por Emmánuel Lizcano
http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/C/ciencia_ideologia.htm
Sociología del conocimiento científico por Emmánuel Lizcano
http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/C/conocimiento_cientifico.htm
Teoría de la ciencia por Andrés Rivadulla
http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/C/filosofia_ciencia.htm
Comunidad científica por Cristóbal Torres Albero
http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/C/comunidad_cientifica-b.htm
Es importante leer detenidamente acerca de "Misión Ciencia", ya que quiza tanta información (la cual tiene diferentes fuentes)se preste para muchas dudas y confusiones.Muchos educadores y educandos se rehúsan a la aplicabilidad de las nuevas técnologias en la educación, quiza porque es muy dificil cambiar "viejas" formas de pensar, enseñar y aprender.Los educadores, educandos y desde luego los futuros educadores deben tener presente que esta aplicabilidad es importante ya que la educación es cambiante e innovadora. En el siguiente enlace se encuentra informacion acerca de la "MISIÓN CIENCIA". http://www.cenamec.org.ve/html/misionciencia/index.htm
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